Después de llevar queriendo ir a disney desde que conozco que existe, y llevar planeando ir desde que supe que venía a Paris, el viernes pasado por fin, fue el día; y esque Daniel, el húngaro de mi resi, nos tiene un montón de cariño a las españolas (igual que nosotras a él), y hemos tenido la gran suerte de que trabaje en Disney y por supuesto, de que nos colara. Y allí que fuimos Ana, Helena y yo, como tres niñas deseando ver a Mickey, Pluto, La Sirenita y demás.
Nada más llegar allí estaba Daniel, con un traje azul que le venía enorme y un bigote de motero de Hardley Davidson, pero que en su conjunto le hacían el perfecto anfitrión como maquinista en la peli de Polar Expréss.
Una vez dentro, cada cosa me parecía más bonita que la otra, los decorados estaban cuidados al detalle, y lo mejor de todo....¡era Navidad!. Cuando entramos por la calle principal empezó a sonar una música y comenzaron a caer los copos de nieve, fué la gota que colmó el vaso para que me volviese loca aberazando a Ana y Helena y gritando: ¡¡¡Estoy super emocionada!!!
Aun con un frío en el cuerpo que casi no nos permitía movernos con soltura continuamos nuestra visita por las atracciones: Mi pequeño mundo, Peter Pan, fotos por aquí, el tren de la mina, fotos por allá... hasta que Daniel nos llamó y decidió que nos acompañaba en nuestra visita. Comimos con él y nos llevó a las mejores atracciones, como el Space Mountain, la que he decidido que sea la atracción que más me gusta de parques de atracciones cambiándola por el tizona de Terra Mítica. También pudimos ver una de las actuaciones qu hacían, que era de los personajes de Disney que patinaban sobre hielo y bailaban, una preciosidad.
Tuvimos que irnos sobre las 5, justo la hora de la cabalgata de todas las películas y personajes de Disney, pero aun así pudimos ver parte de ella. Tomamos el RER y fuimos a la estación de "Defert Rocheau" a recoger... ¡a mi hermano!, por fin Mike estaba allí. :)
Fuimos a la resi y le expliqué todo lo que tenía que saber sobre la suciedad de los baños, las habitaciones, el desastre de cocina y la gente que habita aquí, todos sus motes y sus historias, cenamos él, Helena y yo en el "Quick" (tenía que probarlo) y nos fuimos al famoso y glamouroso bar de "Le Perle" (donde las acusaciones antisemitistas del diseñador Galliano), un bar que ni era glamouroso, ni era nada, solo un bar de moda al que va gente modernilla.
Sabado por la mañana, los hermanos Hernández Irizarri nos fuimos a Montmartre, donde a parte de subir escaleras, ver todo París y comprar souvenirs, nos encontramos un movil de última generación que te mueres ahí, dejadito en el suelo dispuesto a que Mike y yo lo cogiésemos, y así hicimos.
Nos comimos un croissant y nos fuimos con Helena a Les Invalides, uno de los edificios que más me impresionó por fuera cuando lo ví junto con Opéra, que es mi favorito.
Les Invalides
Opéra
A continuación nos dispusimos a buscar por Grands Boulevards un sitio donde hacen unas creppes gigantescas, ya que estabamos los tres muertos de hambre. Yo les advertí de lo grandes que eran, pero no se percataron hasta que no vieron esto:
Nos comimos la mitad cada uno y salimos rodando del restaurante, directos a descansar al foyer, porque estabamos muertos.
Por la tarde-noche nos fuimos a la zona del Louvre y Pont Neuv (el puente de los candados) y luego nos dispusimos a encontrar dónde debíamos coger un barco donde ibamos a pasar la noche. Después de un largo paseo lo encontramos y pagamos 20€ por la entrada al barco, cena y tres copas, y como eramos 7, nos regalaban una botella gratis. Nada mas entrar pudimos ver la "elegancia" de la gente, la "calidad" de la comida y la "cantidad" de alcohol en los cubatas, pero a pesar de todo ello y de bebernos una botella de algo que olía y sabía a pipí, mereció la pena por la música y por cómo pudimos ver la Torre Eiffel, en mi vida habría podido imaginar que pudiese estar tan bonita.
Al día siguiente, con poco tiempo, decidimos ir en busca de regalitos, y paseamos por Opera y Bastilla, y mi hermano me invitó a comer en un restaurante francés donde ya fuimos con los padres de Helena.
Ahora tengo que dejaros, puesto que tengo que ver si puedo cenar aqui en la resi o no, debido a que la cocina está cerrada por no limpiarse, en fin! mundo de locos y para locos!
Bisoux mes amis!



