Anoche, cuando llegamos del Louvre lo único que nos apetecía era tirarnos en la cama...y así hicimos. Helena dijo que lo único que le apetecía era comer cochinerías, y la verdad es que es algo que se echa de menos...a mí me apetecían churros. Como somos poco golosas y caprichosas...¿vamos a por unos churritos? Of course!
Cogimos el metro hacia la Bastilla, en el que encontramos un individuo un tanto...kinki, con su navaja en mano y su tropel quitando los anuncios (no comment). Nos compramos una docena de churros y un creppe cada una, pensando en que nuestra hambre era infinita. Lo pedimos de pollo con queso, y en realidad nos dieron un PEDAZO DE CREPPE de queso con una loncha de pollo que ni se veía (bueno estaba, pero empachaba que no veas).
Esperando a que llegase el metro para regresar a casa (con más miedo que vergüenza por si aparecía el kinki) empezamos a comernos unos churros (el hambre apretaba, y el olor no nos dejaba esperar hasta casa), y un francés con unas bermudas bastante cortas miró mi churro y puso una cara de: mataría por uno de esos, que le tuve que decir si quería, y vino con tanta ansia y tanta gracia (todo hay que decirlo) que acabé dándoselo entero, y él más agusto que un arbusto con su churro.
El metro nunca deja de sorprenderme...es como el teatro, cada día hay una actuación diferente (pero se ve que los franceses lo tienen más que asumido). Después de ir hasta la EDC para que MARIKA nos hablase en francés a toda pastilla, hemos vuelto y en nuestro vagón se ha producido un robo. Unos rumanos (o al menos eso parecían, porque tenían las mismas pintas que tienen en España) han llamado la atención de Helena y mía, y a ellos les ha llamado la atención unos turistas chinos que estaban enfrente nuestra, les han dado la vuelta y les han robado como han querido.
Una persona le ha advertido al chino que llevase cuidado que les estaban robando, y un superhéroe negro se ha puesto a gritarle a los ladrones como un loco!! el caso es que se han cagado pata abajo, todo el mundo sujetando a los rumanos para que no se fuesen, les han devuelto un taco de billetes a los chinos y se han ido cagando leches. WOOOW! ha sido muy emocionante, os lo juro! jajaja
Más tarde hemos ido a comprar al supermercado, puesto que ya casi no nos queda comida de la última compra, pero esta vez hemos sido más hábiles...no hemos comprado cosas como esta...
si, como veis dos pechugas 9,17€
hemos comprado algo asi como: un paquete de galletas, unos plátanos, 2cartones de leche, brick de pasta, crema de champiñones, gnocchi, una pizza, atún, salami, zumo de piña y zumo de melocotón y un par de cosas más que no recuerdo, por 22'79€, que no está mal yo creo...
Bueno esto es todo por hoy...o eso creo! Salut y saludos ;)

Me recordáis a las historias de la mamma cuando cogía el autobús para ir a Orihuela éste invierno (por lo del metro...), también era en plan teatro y tengo la certeza de que una de vosotras conoce varias de éstas batallitas.
ResponderEliminarLa movida de las tetillas de pollo, aquí si que te clavan bien, si por 8€ te comes aquí una mediana del Bar Antonio, pizzas que se echarán de menos por aquellas tierras.
Un Saludo y Besos ;)